viernes, 2 de diciembre de 2016

DORÍFORO DE POLICLETO.

El Doríforo es una escultura realizada en bronce mediante la técnica de fundición en el 420 a.C, lo que constituye el periodo o etapa clásica, comprendido entre el siglo IV y V a.C. Se trata de una época histórica en la que el poder de las polis griegas y las manifestaciones culturales que se desarrollaron en ellas alcanzaron su apogeo.

Las primeras décadas del siglo V a. C. suponen el periodo de transición entre la escultura arcaica y la clásica, denominado estilo severo. Los principales materiales utilizados son el bronce y el mármol, entre los que resultaba muy famoso el mármol rosado. La escultura clásica en su desarrollo, dio lugar a una estética que se componía por valores idealistas con una representación auténtica de la naturaleza. No obstante evitaban una caracterización, así como interpretación, excesivamente realistas de las sensaciones emocionales y se mantenía constantemente en un ambiente formal, de equilibrio y armonía. Incluso cuando los personajes se encontraban representados en escenas de batalla, su expresión no reflejaba la violencia de los hechos. Policleto fue el primero en sistematizar estos valores y conceptos, realizando una escultura de un desnudo masculino, el Doríforo.

Policleto fue famoso sobre todo por sus estatuas de dioses y atletas realizadas en bronce, sin embargo, aparte de artista, era un gran aficionado a las matemáticas. De hecho elaboraba sus esculturas a partir de cálculos numéricos para establecer las más bellas proporciones del cuerpo humano. Fue, junto con Fidias, la gran figura de la escultura griega del siglo V a.C.

El Doríforo, cuyo significado es, portador de lanza es una destaca obra de Policleto, que tiene lugar durante la etapa clásica y que se ve profundamente marcado por el canon de belleza masculina. Su origen tiene lugar en bronce con 2’13 metros de altura, es una escultura exenta de bulto redondo con una desnudez que casi representa un acto social, como sucedía en los kurois, con los que también comparte la musculatura propia de un atleta.

La posición del Doríforo representa la aportación al arte griego clásico de nuevas concepciones rítmicas y de equilibrio armónico, a partir del contrapposto, por la que la pierna derecha soporta el peso del cuerpo estando apoyada en el suelo, mientras que la pierna izquierda se encuentra retrasada, sin soportar ningún tipo de peso, y apoyada levemente con los dedos. Esta posición ocasiona un desplazamiento de la línea de las caderas, así como de los hombros, además como su nombre indica, la parte superior está contrapuesta respecto a la inferior; brazo izquierdo está flexionado con el fin de sujetar una lanza, y el brazo derecho cae ligeramente de manera relajada a lo largo del cuerpo, por lo que no se encuentra un mínimo atisbo de esfuerzo. Esta posición, además de dar una imagen relajada también deja entre ver el dinamismo o movimiento. El torso que también se encuentre levemente inclinado, posee unos pectorales planos que junto con las líneas de la cadera, de la cintura y el pliegue inguinal se encuentran muy marcadas, así como la división entre tronco, lo que se denomina diartrosis. Aunque la evolución escultórica refleja un claro avance, todavía se siguen teniendo dificultades para representar las características de la anatomía masculina.

Policleto rompió con el concepto tradicional de simetría oponiendo las partes del cuerpo respecto del eje, lo que favorece la multiplicidad de los puntos de vista y, con ello conjuga dos principios básicos, quietud y movimiento, que se complementan en una idea unitaria de belleza y fuerza.

En la parte superior, y como elemento de gran importancia y belleza, se sitúa de manera ligeramente inclinada hacia el mismo perfil que el resto del conjunto del cuerpo, la cabeza.
El pelo sigue manteniendo la escasa voluminosidad, sin embargo se evoluciona con la eliminación de las trenzas, apostando por las ondulaciones que ya no resultan totalmente geométricas, con una longitud por encima de las orejas y algún mechón de pelo asoma en la frente, lo que antes resulta imposible, ya que portaban una diadema. El rostro sigue siendo inexpresivo, desaparece la sonrisa estereotipada dando lugar a la expresión del Ethos, por la que transmite serenidad, tranquilidad y un “estado normal”.

En reiteración, la belleza y la perfección eran buscadas a través de la proporción, de tal forma que se estableció un canon para alcanzar dicho propósito, basado en el estudio de la naturaleza y asociado a su vez al cálculo matemático, que se conocerá como el canon de Policleto. La proporción consistirá en que el cuerpo mida 7 cabezas y media, dentro de la cual, el rostro ocupa una cabeza que se subdividirá en 3 partes iguales, señala por las cejas, la base de la nariz y el mentón.

La copia mejor conservada está en el museo arqueológico nacional de Nápoles, fue encontrada en 1767 en Pompeya. Friederich en 1863 la reseñó como una copia del Doríforo.
Esta se trata de una estatua de mármol, de 2’10 sobre un pedestal de 1’42, se restauró el brazo derecho y la mano izquierda, además se le reparó una pequeña fisura que tenía debajo de la rodilla. En España, en las termas del yacimiento de Baelo Claudia fueron hallados un torso y un pie que se consideran copias del Doríforo.

A pesar, de que como su traducción indica, se podría dejar entre dicho lo de portador de lanza, en la actualidad hay una nueva interpretación debido a que la posición de los dedos de la mano derecha parecen rodear un objeto cuadrangular, que bien podría ser una espada, así como en los dedos de la mano izquierda, que se encuentra en una posición como sosteniendo un asa curva como la de un escudo. De ser correcta esta interpretación, el Doríforo, no sería no sería el Doríforo, sino Teseo, portador de espada.

Policleto, su canon de 7 cabezas y media, y la utilización del contrapposto frente con todo lo utilizado anteriormente, han sido los grandes inspiradores de las siguientes épocas.
A raíz del uso del contrapposto influenciará tanto al arte romano, como en el Renacimiento, por ejemplo, en el David de Miguel Ángel

Una escultura que se basa totalmente en el Doríforo con ciertos matices que la diferencian, es la escultura de Augusto Primo Porta, acoge la forma de contrapposto, creando diagonales entre los miembros tensos y los relajados, un rasgo típico de la escultura clásica. Se trata de una figura de bulto redondo, tallada en mármol, y que aún conserva restos de dorado, púrpura, azul, y otros colores con los que fue policromada. 















                                                                                                          



                                                                                         María José Lagunas Hernández
                                                                                         Vanesa Monge

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